Reseña: Matar a un ruiseñor

FICHA TÉCNICA

Autora: Harper Lee

Obra: Matar a un ruiseñor

Género: Gótico Sureño

Editorial: Ediciones B

Año publicación: 1960

Páginas: 435

RESEÑA

Sobre la autora:

Nelle Harper Lee (Monroeville, Alabama) Nació un 28 de abril de 1926 y gracias a su sensibilidad, bondad y humildad, características adheridas a su novela, consiguió vivir durante noventa años, hasta que finalmente falleció el 19 de febrero de 2016.

La novela aunque, como ella en ocasiones ha dicho, no es autobiográfica sí que tiene un paralelismo con su propia infancia. De niña, en Monroeville una pequeña localidad de Alabama, vivió muchas aventuras y experiencias similares a las que le ocurren a la narradora de su novela, Scout Finch. Por aquel entonces la discriminación racial estaba al orden del día, y como su padre era abogado, al igual que el padre de Scout pudo sentir en su propia piel, muchos de las injusticias que se llevaron a cabo por aquel tiempo con las personas de color.

Durante más de cincuenta años, y tras estar refugiada en su propia guarida, sin conceder entrevistas ni salir en medios públicos, Matar un ruiseñor fue la única novela de Harper Lee, hasta que en 2015, publicó una secuela de Matar un ruiseñor: Ve y pon un centinela, novela que trata sobre la joven Scout Finch.

Sobre la obra:

Matar a un ruiseñor es una obra maestra, escrita con gran dedicación y cariño, que a lo largo de sus páginas te permite meterte en la piel de su joven narradora Scout de 6 años de edad y vivir una serie de experiencias que para un niño de su edad suelen ser muy complejas y duras, pero que para ella y su hermano, Jem, gracias al gran amor y apoyo de su padre, Atticus, les mostrará la verdadera cara del mundo de un modo dulce, divertido e inocente.

La historia transcurre en la ficticia población Maycomb, a lo largo de tres años de la vida de Scout. Al principio y gracias a un extraño personaje que vive en la casa de al lado, Boo Radley, Scout, Jem, su hermano cuatro años mayor que ella, y su amigo Dill, el cual pasa el verano en Maycomb con su tía Rachel, se ven completamente involucrados en una trama divertida, ingeniosa y de suspense, en la que intenta averiguar qué le paso a Boo, y se inventan ingeniosos métodos para hacerlo salir de la casa en la que lleva años encerrado.  

Con el paso del tiempo, se ve como poco a poco, Jem va dejando atrás su niñez y entrando en una época más compleja de su vida con sus repentinos cambios de humor: la adolescencia. Scout que aún sigue en esa primera fase, no consigue entenderlo pero a pesar de sus pequeños roces y peleas ambos dejan ver a lo largo de toda la historia pequeños gestos de amor, que te hacen conocer la magnitud que adquiere su fraternal relación.

Por ese entonces, Atticus, el padre de Scout y Jem, está inmerso en la defensa de un complejo caso, en el que un hombre de color ha sido acusado por violación. Esto hará que las fantasías y diversiones de los hermanos se vean afectadas por las críticas y desconformidades del resto de habitantes, los cuales llamaran despectivamente a su padre: “ama negros”.

Por otro lado Cal, la criada de color de la familia Finch, les transmitirá a los niños esa figura femenina que quedó ausente con la pérdida de su madre, y les mostrará ese otro mundo desprestigiado por los blancos desde dentro.

Finalmente, Atticus no consigue demostrar la inocencia de Tom Robinson y éste es condenado, dejando una semilla de injusticia e impotencia en los corazones de Scout y Jem. Este suceso, desencadenará la ira del padre de la joven violada, y someterá, en la última parte de la historia, a la familia a un lúgubre desenlace, en el que la misteriosa figura de Boo Radley cobrará importancia salvándolos con su inocente canto de ruiseñor.

Enseñanzas y valores:

Matar a un ruiseñor no se queda simplemente en una simple reflexión de las propias vivencias de la autora, sino que va más allá y trata de transmitir los sentimientos, miedos, aspiraciones de la gente de aquella época. Además de hacer pensar sobre las inmoralidades llevadas cabo por aquel entonces.  

A lo largo de la obra se tratan temas tan polémicos como: la violación, la injusticia racial y la destrucción de la inocencia. Bajo un trasfondo cálido e inocente como lo puede llegar a ser la mirada de un niño. Una obra que consigue calar en el corazón de personas de distintas edades y hacerles reflexionar a cada una según sus experiencias, vivencias y conocimientos.

Otro valor importante que se puede observar a lo largo de estas cuatrocientas páginas, es el de la importancia del amor paternidad. Pues Atticus, es una figura clave en la historia sin la cual, ésta no tendría sentido. Su moralidad, honor, valor, bondad y amor son todo un ejemplo para abogados, padres o cualquiera que aspire o desee ser mejor persona en general.

Análisis de la narración:

La delicadeza y sutilidad con que Harper Lee plasma todo lo que desea, le concede a su obra una dimensión mucho mayor a cualquier otra novela dramática. Sus palabras no desprenden melancolía en ningún momento, sino más bien ironía, fuerza y amor. Sus frases y reflexiones han sido perfectamente construidas, dejando en cada una de ellas una parte de la esencia del candor de Lee.

Opinión personal:

A lo largo de toda su lectura he sentido dolor, impotencia y mucho amor y admiración por esos personajes nobles e inocentes que nos presenta la autora. Este libro ha dejado una huella en mí, que espero que no llegue a desdibujarse con los temporales que el tiempo nos envía a lo largo de la vida. Una historia que me ha hecho pensar, reflexionar, aprender y cuestionarme la esencia de las personas. Por último, solo me queda decir, aunque creo que se sobreentiende, que me ha encantado.

 

Frases y reflexiones hermosas de la obra

“Hasta que temí perderla, jamás me embelesó la lectura. A uno no le embelesa respirar.” P. 36

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“—Scout en primer lugar convivirás mejor con todo tipo de persona si eres capaz de aprender un truco sencillo: no se entiende realmente a nadie hasta que consideramos las cosas desde su punto de vista.”   P. 53

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“Las personas sensatas no se enorgullecen de sus talentos.” P. 158

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“La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia individual.” P.167

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“—Hija, no es un insulto que a uno le den un nombre que a otro le parece malo. Ello le demuestra a uno lo mísera que es la otra persona, y no le hiere.” P. 173

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“Uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido y antes de empezar, empieza a pesar de todo y sigue hasta el final pese lo que pase.” P. 178

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“Al observarla empecé a pensar que se requería cierta habilidad para ser mujer.” P. 182

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“—¿Y por qué tendría que llorar, señor Raymond?

—Llorar por el infierno puro y simple en que unas personas hunden a otras… sin detenerse a pensarlo. Llorar por el infierno en que los hombres blancos hunden a los de color, sin pensar que también son seres humanos.” P. 313

Reseña: El protector

Autor: Joaquim Colomer Boixés

Obra: El protector

Género: Ciencia ficción

Año publicación: 2016

Páginas: 230

RESEÑA

Tesoros reflejados en la historia sobre el autor:

Su mayor tesoro sin duda es ese poder que el autor nos entrega para imaginar, soñar y creernos parte de la historia. Sobre el autor decir que tras estas paginas he podido apreciar su simpático sentido del humor que ayuda a que sientas a su protagonista aún más real. También entre esas palabras se puede leer a un escritor muy humilde y cercano.

Sobre la obra:

Cuando su peculiar protagonista: Marc, un chico tímido y muy unido a su familia y amigos, es abducido por una nave extraterrestre, todo da un vuelco en su vida. Pues dejará de ser lo que era, para convertirse en lo que siempre todos hemos deseado ser: un héroe. Una aventura que le llevará a controlar poderes extraordinarios que sus nuevos amigos le han conferido, que le ayudará a crecer como persona y a enfrentarse a sus propios miedos. Una historia cargada de intriga, emoción, humor y amor. 

Enseñanzas y valores:

Creo que una de las enseñanzas más características que nos ofrece esta obra es a aprender a amarnos y respetarnos por lo que somos. Quizás no era ésta la enseñanza que su autor quería divulgar con su obra, pero lo que yo personalmente he encontrado ha sido una importante historia de superación personal que es capaz de convertir a Marc, un chico tímido, inseguro y con una autoestima baja, en alguien mucho más fuerte y seguro de si mismo. Capaz de derrotar a toda una civilización enemiga y a conseguir lo que más ha deseado durante toda su vida, a Anna.

Análisis de la narración:

Su narración es muy amena y fácil de leer, por lo que y gracias a sus pequeños toques de humor, te anima a seguir leyendo del tirón hasta el final. Cargada de una cantidad de reflexiones y pensamientos que le dan credibilidad al personaje y que te hace empatizar con este.

Opinión personal:

No soy muy lectora de novelas de extraterrestres pero esta, sin embargo, me ha cautivado por su sencillez, ironía y ese amor que le da, según mi propia opinión, un importante gancho a la historia.

Frases y reflexiones hermosas de la obra

“El autentico poder está en la mente.”

“Y me perdí, me perdí en ella, dejando que mi cuerpo hablara y le susurrara poesías.”

 

Desde mi arcoíris

La felicidad parecía haberse colado en el interior de la casa de la puerta azul del paseo marítimo de Badalona. La casa de mis papás. Aquel día mamá estaba pintando la pared de mi cuarto, puedo decir que se le daba muy bien dibujar ángeles, pues se parecían mucho a los de verdad. Quizás el tono del cielo real no era tan celeste como ella se lo imaginaba, pero me sentía muy agradecido por el amor con el que revestía mi cuarto. Papá entró al cabo de un rato, cargado con maderas, tornillos, un martillo; a simple vista parecía todo un carpintero pero cuando mirabas más detenidamente veías en él la torpeza que lo caracterizaba. Me reí mucho cuando uno de los palo que compondría mi cuna de ensueño cayó sobre su pie y papá emitió un doloroso quejido semejante al de una niña. A mamá también le hizo gracia, pues su rostro cansado pero lleno de ilusión, dibujó una tierna sonrisa que conquistó mi alma. No podía dejar de mirarla; era tan hermosa. Y al fin, cuando papá se recuperó y mamá dejó de reírse de él, se arremangaron las mangas de sus camisas, intercambiaron una mirada donde ambos vieron reflejada su dicha y procedieron a armar mi cuna.

Esta ardua pero entretenida tarea les llevó toda la tarde, aún hoy la recuerdo con cariño y añoranza, pues en aquel momento la causa de su alegría era mi llegada. Finalmente, después de estar un rato embelesados observando mi cuarto y acariciando con dulzura la tripa abultada de mamá, apagaron la luz y salieron de él. Desde aquel instante, mi cuarto cubierto de amor y sueños, quedó desangelado durante más tiempo del deseado, hasta que otra alma volvió a iluminarlo.

Aquella noche mamá notó un agudo dolor que la obligó a acudir con papá al hospital. Y aunque la vida desde aquí se ve diferente; se siente igual o, incluso, con mayor intensidad por el hecho de poder escuchar sus corazones. Su miedo me llegó como si un viento gélido traspasase mi diáfano cuerpo. Un médico la atendió rápidamente, dejando a papá en una solitaria sala con la única compañía de su ángel de la guarda que intentaba calmar el desasosiego de su alma envolviéndolo con sus alas.

Miré a mi alrededor, aquí sobre mi arcoíris todos parecían tan felices, eran almas igual que, al igual que la mía, no tuvieron la suficiente fuerza para dar el último paso, hacia un mundo donde el odio y la envidia gobernaban los corazones de los hombres. Para ahorrarme dicho sufrimiento mi ángel me recomendó finalizar aquí mi viaje, en un lugar donde podría seguir viendo a mamá y salvar el candor de mi alma. «¿Pero cómo voy a ser feliz sin su sonrisa?», pensé. Volví de nuevo mi atención a ella, papá había dejado la soledad de aquella sala para abrigar a mamá con su amor. Ambos se encontraban ensombrecidos bajo una incandescente iluminación artificial que eclipsaba la luz propia de las almas. El doctor se dirigió a ellos dejando entrever su aflicción, a pesar de haberse encontrado, por desgracia, infinitas veces en esta situación.

—Lo siento —dijo mirando con intensidad los aterrados ojos de mamá—. El corazón de su bebé hace días que dejó de latir.

Su férrea voz llegó a mí como si un rayo procedente de la furia del Creador me traspasara. Miré a mamá. Su rostro se había paralizado, sus grandes ojos de color miel, se nublaron eclipsando su dulce mirada. El espeluznante sonido de su corazón desgarrándose llegó a mí, como el doloroso quejido de la rama de un joven árbol partiéndose.

El calor de las alas de mi ángel, arropando mi desconsuelo, alivió ligeramente mi ánimo. Siempre estaba atento a mí, pero en ese momento un pensamiento nubló todo mi ser «¿Para qué lo va a necesitar un alma que ya no se iba a ver envuelta en las vicisitudes del mundo terrenal?», pensé. Me giré hacia él y advertir mi desolación reflejada en sus ojos ocre iluminando mi alma.

—Lo superará —me dijo intentando ocultarme la falacia que escondían sus palabras.

Intenté creerle y volví mi mirada hacia aquella funesta sala de hospital. Mamá y papá se encontraban abrazados tratando de impedir que el alma del otro huyese en mi búsqueda.

Los días, dieron paso a los meses y la desolación que se alimentaba del corazón de mamá, embebió todos sus sueños desamparándola en un lúgubre vacío que colmaba su alma de melancolía.

El bálsamo que emergía de su afligido corazón y fluía por sus mejillas, había borrado la hermosa sonrisa que alimentaba mi ser. «¿Por qué no tuve la suficiente lozanía para enfrentarme a ese mundo?», pensé. Me sentía triste, pues la debilidad de mi alma había perjudicado el corazón de la persona que más amaba.

—Aún hay una posibilidad —me dijo en tono afable mi ángel.

—¿Una posibilidad para qué?

—Para volver a ver brillar la sonrisa de tu mamá. —Al asimilar la fuerza de sus palabras noté como la luz que alimentaba mi cuerpo translucido, volvía a emerger.

—¿Cuál?

—Enviándole otra alma en tu lugar. Esto no hará que ella se olvide de ti, pero sí que te recuerde con mayor intensidad y dicha.

En ese momento me tendió una de sus alas, me cogí a ella, y volamos hacia el cielo donde nací: el de las almas nonatas. Me alegré de volver, allí me sentía protegido como una perla en el interior de su concha. Tiempo atrás deseaba salir de él, ahora, después de ver lo que esconden los corazones de los hombres, sin duda lo echaba de menos. Reconocí a muchas de las almas que danzaban con despreocupación sobre las frondosas nubes. Pero debía elegir bien; no dudaba de la bondad que rebosaba en su interior, pero mi mamá necesitaba un alma especial; que sanase su dañado corazón y lo colmara de felicidad. Miré a mi ángel, dudoso de lo que estaba a punto de hacer, él me animó con una cómplice sonrisa. Y accedí a darme un paseo por mi antiguo hogar. «Todas son igual de capaces de llenarla de dicha, pero ninguna de aliviarla por completo», pensé. Entonces vislumbré una tenue luz que me era familiar, provenía de una alma que costaba de ver por su extrema transparencia. Estaba perdiendo su fuerza. Me acerqué, y lo reconocí: era el alma que nació de mi misma estrella. Creí que no volvería a verla, pero estaba equivocado. Parecía triste, busqué a su ángel por los alrededores, pero no lo atisbé. «¿Por qué no estaba a su lado aliviándolo?», pensé.

—Hola —le dije con algo de timidez. Mi voz le provocó un respingo, no estaba acostumbrado a que le hablaran. Levantó con lentitud sus ojos, sumidos en un mar atribulado por la desesperación. Su apesadumbrada mirada absorbió la escasa luz que aún habitaba en mí.

—Hola —dijo bajando de nuevo su rostro.

Me senté a su lado, intentando que la cercanía de mi ángel alumbrase su compungida alma. Al rato se sintió con más fuerzas y me contó porqué se encontraba tan triste. Semanas atrás, su ángel de la guarda le comunicó que el encuentro con su mamá estaba muy próximo. Pero éste nunca llegó. El mayor sueño de un alma: arroparse en los brazos de su mamá, no se satisfaría. Pues poco después una triste noticia eclipsó toda su esperanza. Y el ángel que le había cuidado hasta entonces, lo dejó desprotegido de su abrigo «ya no me necesita», pensó y fue en busca de otra alma. Entonces lo supe, por eso mi ángel no me había abandonado, él seguía a mi lado esperando esta oportunidad. Miré de soslayo a mi ángel, y me sonrió levantando sus alas como si todo hubiese sucedido por casualidad «Pues claro —pensé— son ángeles lo saben todo». Tenía delante de mí al elegido, él sanaría el corazón de mamá.

—Ven —le dije tendiéndole mi mano— mamá te está esperando. —Dudó pero accedió a cogérmela.

—¿A dónde vamos?

—Voy a presentártela.

Mi ángel abrió sus alas y nos porteó hasta mi arcoíris. Como desde el cielo no podíamos ver lo que ocurría en la tierra, Dios creó este lugar tan especial para nosotros, los niños que se encontraron a un paso de las puertas de un mundo demasiado cruel para nuestra naturaleza. Un hogar dónde poder sentir el calor del ángel más poderoso de la creación: nuestra mamá.

La superficie del arcoíris es aterciopelada y el olor de su aire, dulce como el de la vainilla. Todo en él te invita a sonreír. No hay lugar para la tristeza, y gracias a esta alma podría disfrutar de dicha felicidad.

—Es ella —le dije mostrándole a una mujer que se encontraba tumbada en su cama, entre arrugadas sábanas y los rayos del sol iluminado su sombría figura. Sus cabellos húmedos debido a las lágrimas de la pasada noche, se le habían adherido a la cara ocultando su hermoso rostro.

—Está muy triste —dijo, con voz tenue.

—Sí; me echa de menos, pero cuando sepa de tu existencia volverá a sonreír. —Me giré para mirarle directamente a los ojos. —¿Te gustaría tener una mamá? —Asintió sin titubear y sonrientes volvimos nuestra mirada hacia ella.

—Pero tú eras el alma que ella esperaba, ¿crees que me amará? —dijo con preocupación.

—Te amará por duplicado. Tú no solo serás su sueño, sino que también mi recuerdo.

Durante varios días observamos juntos a nuestra mamá, ella seguía zambullida en su propio mar de tristeza. Pero una mañana el resplandor del sol la despertó provocándole un fuerte dolor de cabeza. Y corrió de repente hacia el lavado, no presentaba muy buen aspecto. No entendí qué le ocurría, hasta que vino papá y ella le dio la noticia mostrando de nuevo el brillo de su sonrisa.

—Estoy embarazada —le dijo.

Papá la cogió en brazos y le dio varias vueltas en el aire, pensé que se marearía, pero aguantó y no dejó de iluminarme con su felicidad.

—Es la hora —le dije a mi hermano.

—Pero no tengo ángel —dijo mirando al mio abochornado. Sonreí admirado por su inocencia, «sin duda es el elegido».

—Mi ángel será tu guardián. Yo no lo necesito aquí arriba —dije mirando a mi alrededor, las risas de mis amigos me incitaban a unirme a su juego, pero aún me faltaba una cosa por hacer. —¿Me harías un favor? —le pregunté.

—Claro —dijo sin vacilar.

—Cuando aprendas a hablar dile que mi alma se ilumina con su sonrisa y que nunca vuelva a dejarme en penumbras.

Ocho meses después el cielo parecía presagiar lo que ese día iba a ocurrir y todos los fenómenos naturales se dieron cita esa mañana para anunciar la buena nueva. Los rayos, el viento y la lluvia se marcharon con la misma rapidez con la que habían aparecido, dejando el camino libre a un impetuoso sol que descansaba sobre el mar. Y a su lado, uno de los fenómenos más mágicos y hermosos, también quiso dar su especial bienvenida: el arcoíris.

Tras la fachada de la casa de la puerta azul, unos ángeles pintados parecían cantar de alegría susurrando una dulce melodía que llegó hasta sus oídos. Fue entonces cuando mamá asió a su recién nacido y con paso cansado fue hacia la ventana de mi cuarto, se sentó en el alfeizar y observó sonriente mi arcoíris.

—Te amo, hijo mio —me dijo entre susurros. Y yo la correspondí con una centelleante luz que penetró sus ojos, entrando en su corazón en forma del más sincero de los “te quiero”. Y feliz al ver que lo había recibido, me marché a jugar.

Fin

El momento más feliz de mi vida

Hace años un anciano me preguntó por el momento más feliz de mi vida y yo no supe responderle. Me quedé en silencio, repasando todos los recuerdos que atesoraba en lo más profundo de mi corazón. No se equivoque, querido lector, ya por aquel entonces acumulaba muchos y de gran importancia, pero mis labios no se abrieron, pues ninguno poseía la fuerza que el anciano esperaba.

Hoy diez años después, si volviese a encontrarme con ese simpático hombre, no hubiese dudado en responder y describirle el único momento de la vida que merece ese honorable puesto. Ese día aún no lo conocía, no sabía cómo iba a ser ese momento en el que después de mucho soñarte te tuviese entre mis brazos alimentando mi corazón de la única felicidad en la vida que merece ese título. ¿Qué lo diferencia del resto? Su divinidad.

No sé, si con meras palabras podría describir lo que he sentido al ver tu dulce rostro por primera vez. Pero a partir de este momento, sé que no existirá mayor felicidad que la de tenerte entre mis brazos y ver pasar los minutos y las horas mientras estoy absorta admirando tu belleza.

Querido anciano, si está usted leyendo este relato me gustaría que supiese que el momento más feliz de mi vida es este.

Un hermoso regalo llamado maternidad

¿Qué significa ser madre?

Estoy segura que todos responderíamos a esta pregunta sin pensar. Se es madre cuando tienes un hijo. Ese es un modo, el más común y visible de ser madre pero, después de mucho pensar he llegado a la conclusión de que, no es el único.

Siempre que pensamos en el día de la madre, nos vienen felices y hermosos recuerdos a la mente, pero… como todas las cosas este día puede ser como una espada de doble filo, uno suave y tierno y otro afilado y tremendamente doloroso. ¿A qué me estoy refiriendo?

TE INVITO A REFLEXIONAR CONMIGO

Veréis después de mucho pensar y reflexionar he llegado a la conclusión de que ser madre no es algo tangible o algo visible sino algo que se lleva en el corazón. Algo con lo que se nace. Te puede parecer una autentica locura lo que estás leyendo, pero deja a un lado tu mentalidad racional y excéntrica y párate a pensar en:

Esas mujeres que desean a toda costa ser mamás, pero que por una cuestión u otra no pueden, para mí ellas con el amor que están desprendiendo a esa nueva vida que un día desean acunar, ya están alimentando un alma que estoy segura un día les llegará a sus brazos, de una u otra forma. Es posible incluso que no la hayan parido ellas pero aún y así ese pequeño bebé o niño habrá sido alimentado con su amor durante la larga lucha que lidiaron hasta conseguir llegar a él.

 

Esas mujeres que de igual manera alimentaron con todo su amor a un alma que si llegó a estar en su interior pero que por distintos caprichos del destino tuvo que volver antes de tiempo al cielo. Hoy esos bebés están observando desde su cielo a su mamá, en este día tan especial. Si eres una de ellas mira al cielo y dedícale una sonrisa.

 

Esas hijas que perdieron a sus madres, hace mucho o poco tiempo da igual, quiero que sepan que para este tipo de amor el tiempo no corre, es efímero, este amor no muere nunca. Si te sientes parte de este grupo quiero que sepas que tu mamá está protegiéndote desde un tranquilo lugar del cielo y se siente muy orgullosa de ti.

 

Esas niñas que juegan y sueñan un día con ser mamás. Ese sentimiento no es ningún juego, ellas ya tienen esa semilla en su corazón, que con el tiempo ira creciendo hasta estallar y no poder acallar ese fuerte deseo con el que ya nacieron.

Esos hombres, que aunque no hayan nacido mujeres se sienten una de ellas, y sobre todo sienten que esa pequeña semilla también se plantó en su corazón. Si eres una de ellas, no dejes de luchar pues si esa semilla crece en ti es porque un día un alma llegará para regarla.

Esas madres que podemos ver cada día por la calle y sabemos con claridad que son madres o quizás lo serán muy pronto. Sí sin duda este es el grupo al que siempre felicitamos en un día como hoy. Y sin duda se lo merecen, pero…

Para mi ser madre va más allá y no es algo visible, sino algo que está oculto en el corazón de unos pocos, pues no creas que todas las madres que puedes ver con tus ojos, lo son de verdad. En muchas de estas mujeres la semilla no llegó a crecer y a pesar de ello no podemos negar que son madres, aunque bajo mi punto de vista, y aunque suene duro, no lo son y nunca lo llegarán a ser. Madre se nace y cuando se va creciendo, a veces antes a veces después, se empieza a despertar ese amor incondicional que sin tener aún a quien demostrárselo envuelve toda nuestra alma. Para mí esto es ser madre. Y si tú te sientes parte de ese gran grupo que engloba a todas la madres, ese que atesora la hermosa semilla llamada maternidad en su corazón: ¡FELICIDADES!

Reseña El Opio Afgano

Autor: Daniel Arós

Obra: El opio Afgano

Genero: Novela de acción. Thriller.

Editorial: Amarante

Año publicación: 2017

Páginas: 203

Precio: 18 euros papel / 5’99 euros ebook

Página donde puedes adquirirlo: https://editorialamarante.es/libros/narrativa/el-opio-afgano

RESEÑA

Sobre el autor:

Daniel es un joven de tan solo 28 años que por motivos personales decidió escribir esta novela. Una historia con la cual al igual que el protagonista pretende rendir un homenaje a las víctimas de la mayor trama de corrupción de la historia moderna. Su inquietud intelectual e inconformismo le llevó a documentarse a fondo sobre diversos temas que por desgracia no nos cuentan pero existen. En su libro podemos ver su lucha por dar a conocer a sus lectores la autentica paz y realidad: el conocimiento.

De su gran impotencia y desencanto nació Parker el protagonista de esta historia.

Sobre la obra:

El opio afgano es una historia fresca y original, muy fácil de leer que te enganchará de principio a fin. No solo por la historia sino por la curiosidad que crea el autor, en nosotros, los lectores para querer saber qué más se oculta bajo la gran trama de corrupción de la historia.

Parker un joven espía ignorante a priori del verdadero mundo en el que está envuelto, se ve inmerso en medio de la mayor conspiración que jamás habría imaginado. La cual relaciona el opio afgano con la economía mundial y la financiación del terrorismo. ¿No te lo crees? Él tampoco lo quería creer hasta que se quita la venda de los ojos y ve cómo el mismo director de la CIA intenta quitarle la vida, para ocultar uno de los hallazgos que harían retumbar los pilares del imperio mundial.

¿Conseguirá Parker salir airoso de los continuos intentos de asesinatos de unos agentes de la CIA, de un sicario y hasta del mismísimo director de la CIA? ¿Conseguirá destapar la mayor trama de corrupción de la historia?

Yo personalmente como lectora no muy apasionada a este tipo de géneros, te invito a adentrarte en el mundo de Parker, en definitiva nuestro mundo, y a desvelar la verdad.

Vivimos entre secretos y de secreto” (El opio afgano)

 

Referencias de la obra:

En el opio afgano encontramos una serie de referencias históricas y absolutamente reales que nos llevan hasta el Crack del 97, donde se desveló una directa relación entre el opio afgano y la economía mundial.

En la obra se ve claramente como su autor Daniel se ha basado en el gran trabajo de documentación e investigación del escritor y exagente de la agencia de inteligencia rusa, Daniel Stulin. Para dar mayor veracidad a su obra.

Análisis de la narración:

Su narración como ya he explicado antes es fácil y rápida de leer, lo cual nos sumerge con mayor intensidad en la historia. En su lectura se percibe su amor por la metáfora y la comparación.

Opinión personal:

Sin lugar a dudas, a pesar como ya he mencionado de no ser uno de mis géneros favoritos, esta ha sido una obra que me ha ayudado a ver la realidad que se nos intenta ocultar. Me ha cautivado de principio a fin y me he sentido identificada con su protagonista, ya que él al igual que el lector, incluso me atrevería a decir que a la vez, experimenta un importante cambio de pensamiento, un cambio que le quitará la venda de los ojos y le llevará a perseguir una incansable lucha por la justicia.

Una lectura no solo entretenida si no que te abrirá los ojos.

 

Frases hermosas de la obra

“El tiempo no sana las heridas solo te hace olvidar el dolor que sentiste.”

“No podía evitar reparar en cuan inocentes somos a veces los seres humanos, como caminamos despreocupados y ajenos a los más oscuros recovecos que conforman el mundo en el que vivimos.”

“Nada es lo que parece en este mundo de sombras y espejos.”

Un único libro nos regala: cientos de lecturas y miles de emociones

Hola queridos soñadores, como ya os comenté la guarida ha dado un pequeño cambio, y se ha vuelto mucho más reflexiva y profunda que nunca.

¿Es posible que un libro que puede llegar a ser muy beneficioso para unos sea, a la vez, dañino para otros?

En el post de hoy me gustaría compartir una reflexión propia que en ocasiones mientras leía me ha venido a la cabeza. Veréis ¿cuántos de vosotros no os habéis emocionado nunca mientras leías una escena que os recordaba a alguien conocido, o bien que despertaba recuerdos dormidos en nosotros mismos?

La verdad esos son los buenos libros, los mejores diría yo. Libros que en su interior, a parte de la historia, guardan una serie de reflexiones válidas para todos. Pero… del mismo modo que nos emocionamos quizás porque despierta en nosotros una serie de recuerdos, también puede perjudicarnos por revivirlos. ¿No lo habéis sentido? Sí, sé que todos pensamos que la lectura no tiene ningún perjuicio para la salud, y mucho menos para la salud mental, pero ¿y si esa lectura remueve momentos del pasado que aún no hemos superado?

No quiero, ni mucho menos, decir que leer este tipo de libros sea malo, de hecho todo lo contrario, creo que nos ayudan a superar esos momentos. Pero sí que puede llegar a ser doloroso, y en ciertas circunstancias, en las que aún no lo hayamos superado, quizás perjudicial.

Como por ejemplo…

Libros que hablen de un aborto, muchos quizás nos emocionaríamos y sentiríamos cierta compasión por la protagonista pero… pongámonos en la piel de una lectora que lo ha sufrido hace poco. Es posible que leer este libro le ayude, ya que puede ser un libro que le albergue luz a su oscuridad, pero también puede ser que se vea obligada a dejar de leerlo por el intenso dolor que le provoca dicho recuerdo. Otro ejemplo, este mucho más común seguramente para todos: una pérdida, hoy en día casi en todos los libros se habla de una, le da emoción y profundidad a la historia. Yo soy de las que creen que la muerte no es para nada el final, así que no creo que sea algo negativo, y si lo trato en mis libros procuro reflejar ese lado positivo que puede dejar en los seres queridos dicha pérdida. Nosotros, los que nos quedamos en la tierra, realmente no perdemos nada, sino que durante todo el tiempo compartido con dicha persona hemos ganado mucho más de lo que nos imaginamos. Pues bien, quizás para alguien que recientemente haya sufrido en sus propias carnes una muerte cercana esta la lectura, en la que el protagonista sufre una pérdida similar, pueda causarle un dolor tan grande que tenga que parar de leer. Y no digo que el libro sea malo, ni esté mal escrito, de hecho cuando nos sentimos tan reflejados en ese personaje es porque está narrado de una forma muy verosímil, vamos que el autor a dado en el clavo al reflejar la escena.

Hace poco me pasó con un libro, era un libro que me estaba leyendo con la idea de documentarme para mi próximo proyecto de escritura, pero cuando me di cuenta estaba inmersa en la historia de un personaje que sufría una situación que me recordaba demasiado y con todo lujo de detalles a una parte dolorosa de mi vida. Por supuesto, no es culpa del autor, él puede narrar todo lo que desee en su libro, pero en esta pequeña y modesta reflexión podemos ver que lo que para unos puede ser muy beneficioso para otros puede llegar a ser, en las circunstancias más extremas, dañino. Es más, mientras leía este libro me sorprendió lo bien que describía cierta escena pero, aunque ya han pasado muchos años, no me siento aún a día de hoy capaz de leer ciertas cosas, de revivir quizás ciertos momentos, no solo por dolor, sino por el temor que dichas emociones, sensaciones y recuerdos puedan causar en mi mente, llegando incluso a querer volver a vivir dicha situación. No lo creo, pero nunca sabes por donde puede salir nuestra mente, así que por si acaso esperaré unos años más para leer este libro del que os he hablado.

Como veis la lectura llega a ser mucho más compleja y profunda de lo que quizás muchos se imaginan, es algo maravilloso visto de este modo, ya que una historia nos puede producir ciertos cambios psicológicos, de tal modo que al acabar un libro no seremos la misma persona que antes de leerlo, y eso es algo que me fascina. Con cada libro cambiamos, evolucionamos, crecemos, aprendemos y, aunque a los lectores apasionados y divulgadores de la lectura no nos guste oír esto, también es posible perjudicarnos.


Esta reflexión no pretende hacer que dejes de leer, o que dejes de leer libros en los que personalmente te sientas identificado, si consigues hacerlo es porque estas totalmente curado, por así decirlo, te sientes seguro de ti mismo y leerlo te ayudará a consolidar este estado. Pero también hemos de tener en cuenta que no todos estamos nos encontramos en esta misma situación. Quizás lo ideal antes de elegir un libro es conocernos a nosotros mismo, conocer en qué momento de la vida nos encontramos y qué esperamos obtener con esta lectura, de este modo, todo lo que leamos será beneficioso y nos ayudará a seguir creciendo como personas.

Un buen lema quizás seria:

Conócete, lee y sigue conociéndote.

Con este post no quiero decir que no podamos sufrir ante una situación dolorosa de la historia, está claro que sí, y eso es lo que más me engancha de los libros. Me encanta sufrir por amor, por una pérdida, por un personaje… Suena un poco cruel pero esto significa que nos ha llegado tanto que hasta podemos sentir justo lo que él siente en ese momento. Pero siempre separando ese sufrimiento de nuestra propia integridad física y psíquica. Es decir, siempre y cuando ese sufrimiento se quede solo en esas páginas.

El próximo post será también una reflexión, muy relacionada con esta, pero esta vez bajo el punto de vista del escritor a la hora de hablar de ciertos temas. ¡Os espero!

Si os ha gustado me encantaría que compartieseis vuestra opinión y si habéis sentido alguna vez algo parecido a lo que intento explicar, de la mejor manera que sé, en este articulo.

Gracias por leerme y, sobre todo, continuad, por muy pesado e imposible que parezca, persiguiendo vuestros sueños. Veréis cómo el día que menos os lo esperéis se cumplirán. 

Renovarse o Morir

Buenos días queridos soñadores, esta es una entrada diferente a las habituales. Pues, tal y como digo en el título, estoy renovando la forma de ver y sentir la guarida, con el propósito de que llegue con mayor intensidad a acariciar vuestras almas. 
¿Y cómo lo lograré?
 
Con honestidad y Amor.
Esta noche, las musas que viven en esta guarida han decidido visitarme y por supuesto como me suele pasar robarme horas de sueño, pero… siempre son bienvenidas pues gracias a ellas tienen sentido y alma mis historias.
Me han hecho reflexionar, y como yo no necesito, las dudas me han envuelto y perseguido toda la noche. ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Qué podría mejorar? ¿Cómo podría sentirme más a gusto yo misma con mi guarida?
Bien pues aquí está mi reflexión y por consiguiente aprendizaje, pues toda reflexión aporta algo importante que deja huella en nosotros.
He decidido darle un nuevo enfoque a la guarida. Uno, espero, mucho más sincero y cercano.  Con el tiempo nos equivocamos, cambiamos, rectificamos y eso es lo que nos hace aprender. Creo que yo he aprendido algo, no mucho de estos meses como bloguera o mejor dicho habitante de mi guarida, y ese algo es que no puedo convertir algo tan maravilloso en un obligación. Me explico, hay días en los que todo ser humano, por una u otra razón, no se encuentra con ánimos para realizar según que cosas: como escribir en su propio blog, o en el caso de que seamos muy previsores y ya tengamos el post escrito, no creo que si estamos en uno de esos días al menos bajo mi parecer, sea muy honesto publicar según qué entradas. Y más en mi caso que intento que todas mi historias y posts desprendan un aroma de felicidad, esperanza e ilusión en cada palabra, frase o párrafo. Que lo llegue a conseguir es otra cosa pero esa, y ahora al menos lo sabréis, era mi intención. 
Bien pues con esto explicado quiero compartir una reflexión que me ha llevado a este cambio. Ha habido días en que me he visto presionada, por mí misma sí pero presionada al fin y al cabo, por publicar tal día, a tal hora, cierto post o cierto relato. Suelo tener más o menos preparadas mis publicaciones pero… Me gusta revisarlas y retocarlas antes y eso requiere que ese u el día de antes le eche un ojo para publicarlas tranquila. Ese “deber” que yo misma me autoimpongo con mi blog, que para muchos puedes ser algo positivo no lo dudo, para mí no es que sea negativo pero sí que en ciertos días lo noto forzado, o incluso me siento mal por engañaros diciéndoos unas cosas cuando en realidad mi estado anímico está a kilómetros de ese sentimiento esperanzador que intento compartir. Esta es una opinión totalmente personal y por lo tanto, no digo que sea lo adecuado a la hora de llevar un blog, simplemente digo que es lo que yo como persona y aprendiz de escritora siento que debo hacer. Así que a partir de ahora no os voy a prometer que tal día de la semana predeterminado tendréis un nuevo post en nuestra guarida, digo nuestra porque tú al entrar en ella formas parte también de ese corazón que alimenta sus historias y reflexiones, simplemente el día que me sienta sinceramente con ánimo, con ganas y sobretodo sienta lo que esas palabras que he escrito dicen y crea en esa ilusión que intento transmitir ese día, tendréis un nuevo post o relato cargado de verdadero amor, de verdadera ilusión y en definitiva de verdaderos sentimientos.
Así que lo que en su día me planteé o mejor dicho estudié que debía plantearme como un blog para captar posibles lectores, captar suena muy mal, prefiero enamorar a posibles lectores, hoy lo veo de otra manera. ¿Por qué no abrirlo a un público más extenso? No voy a dar lecciones de cómo escribir, no estoy a ese nivel, pero… ¿no somos los escritores unos de los sectores que más libros leen? ¿O es que los escritores solo escribimos? Pues bien este blog también es para vosotros y para todos aquellos que os apetezca reflexionar y soñar conmigo. 
Esta es vuestra guarida y crecerá con vuestros pensamientos, sentimientos, reflexiones y como no, pues ella siempre está en el corazón de este lugar, con la literatura. Así que entre todos, hagamos de ella un bonito hogar.
No os prometo nada, tan solo que todo lo que halléis en ella será fruto del amor, la honestidad y la ilusión.

Una navidad diferente

Los ángeles dejamos un vestigio para que las almas puras como la tuya, llegado el día, alcen libremente sus alas y regresen a su hogar. Esa huella se impregna en el corazón de la gente a través de una historia. No una cualquiera, sino la de la persona que más admiramos y amamos como humanos y, ahora, como ángeles. Esta no es solo la historia de un niño, sino la de muchos de ellos, cuyo coraje y amor crecen, día tras día, al ser regado por sus lágrimas.

La noche de la tragedia brilló por encima del resto con sus luces y festejo navideños. ¿Irónico, no? Ali se mostraba inquieta, excitado esperanzado con que aquellas leyendas que su padre le había contado sobre unos seres mágicos que se presentaban justo esa noche del año en las casas para dejarles algún un pequeño trozo de chocolate. «¿Chocolate, ni más ni menos, lo he probado alguna vez?», pensó con los ojos iluminados por la emoción con el momento de llegar a saborear aquel dulce placer. Su madre, en cambio, le habló de lo verdaderamente importante de aquellas fechas: los milagros que desde hacia miles de años se hacían realidad durante esa noche tan especial. Años en los que un niño era solo un niño y la navidad su época favorita. Su magia los envolvía como niebla espesa aunando realidad y fantasía entre dulces aromas y divertidos cánticos. El momento perfecto para reunir a la familia frente a un hermoso árbol de Navidad. Pero para el pequeño esta magia estaba a punto de desaparecer de su vida.

Justo antes de que su madre le diese un cálido beso en la frente y le arropase con su colorida manta, Ali había pedido un deseo. No se lo había dicho a nadie, pues sino, no se cumpliría. Por aquel entonces aún no sabía de qué se trataba, pero minutos después su deseo llegó a mí oculto bajo la incandescente luz de una estrella fugaz. Debía hacerlo realidad. Él, un inocente de tan solo cinco años de edad, merecía ser feliz. ¿Pero cómo?

Su madre apagó la luz de su cuarto y salió de él, dejando la puerta entreabierta para que le entrase un pequeño hilo de luz procedente del salón. Sabía que su hijo no podía dormirse si no era así, y no le importaba dejar la luz toda la noche encendida con tal de que los hermosos sueños del niño penetrasen en su alma haciéndole olvidar su realidad.

Ali escuchó como los susurros y risas, provenientes del dormitorio de sus padres, resonaban rompiendo el silencio de la casa. Un profundo suspiro salió de lo más hondo de su alma, liberándolo de su pesar y se adentró en aquel mundo onírico, donde la fantasía relevaba durante unas horas la realidad de la vigilia, para dar paso a los sueños más remotos que habitan en el corazón.

Abrió sus ojos y vio a lo lejos, en la orilla de la playa, a sus padres. He de decir que Ali nunca antes había estado en una, pero su increíble imaginación hacía que su sueño pareciese real. Sus padres le llamaron con un enérgico gesto de manos, Ali miró hacia los lados, pero no había nada que le impidiese ir. Nada que le impidiese disfrutar de aquel magnifico día, lo que le extrañó haciendo que la duda abrazase con mayor fuerza el miedo que lo acompañaba cada segundo de su vida, desde su nacimiento. Después de una espacio de tiempo relativamente corto, se confió y dejó que el miedo volara solo. Se levantó y echó a correr hacia su familia. Por primera vez en su vida la libertad alimentaba su alma. La fría arena de la playa le provocaba una placentera sensación en las plantas de los pies, liberándolo de la fuerte presión que había acumulado durante demasiado tiempo en el pecho. Al llegar a donde su madre le esperaba de rodillas con los brazos abiertos, la abrazó con toda la fuerza que su pequeño cuerpo le permitía. El nexo que los unía era como el más bello de los diamantes: duro e irrompible. Había sido un niño muy deseado a pesar de la época y del lugar en el que había nacido. Siempre pensé que era uno de los niños más amados de mundo. Y ahora que puedo ver en el interior de los corazones de la gente, lo corroboro. Lo era. Ambos cayeron al agua y la presión desapareció de su corazón. Las risas de sus padres lo arroparon en invisibles capas hechas de amor. Un amor incondicional. Un amor que traspasaba todos los confines del mundo. Y juntos entraron en una atmósfera de despreocupación y felicidad en la que nunca antes había estado.

Un ensordecedor estruendo hizo retumbar toda la casa. Abrió repentinamente los ojos. Se llevó su pequeña mano al pecho y se percató: la presión seguía comprimiendo su corazón. «Todo ha sido un sueño», pensó desolado. Esa noche Ali dejó de ser el un niño para convertirse en un adulto con demasiadas cicatrices e historias que contar. Los gritos y sollozos de la gente llegaban como ecos apagados a sus oídos. «¿Qué pasa?»

—¿Mamá? —gritó asustado— ¿Papá?

Otro espantoso estallido seguido de pequeños golpes y gritos volvió a turbarlo, arrasando con la poca felicidad que aún se hallaba en su interior. Siguió llamando a su madre, siempre acudía a su llamada. «Siempre», resonó esta palabra en su nublada mente.

—¿Mamá? —dijo entre sollozos.

Pero nadie acudió esta vez. Salió de su habitación envuelto en lo único que le propiciaba calidez en aquel duro momento: su manta. Sus ojos se abrieron como platos al ver la escena que estaba sucediendo. Fuera del umbral de su cuarto no quedaba nada. Toda su vida, todo lo que había conocido, estaba ahora entre los escombros, incluida su familia. Su casa había desaparecido. La cocina en la que había cenado la noche anterior ahora estaba oculta bajo una niebla cenicienta que le impedía hasta respirar. Se tapó la nariz con su mano y siguió intentando recordar su casa antes del desastre, con el propósito de romper la invisible linea que separaba la realidad de la ficción y sumirse en el único lugar donde había sido feliz: los sueños.

El salón donde su padre le había contado: cómo celebraban la navidad en otros lugares del mundo, cómo decoraban un bonito árbol con bellos adornos y luces y cómo la familia se ponía frente a él a cantar villancicos Historias que le parecían sorprendentes y que esperaba poder vivir algún día. Aquella noche vi un brillo especial en sus ojos, «¿Un ápice de ilusión, quizás?», pensé. Pero duró poco. Pronto se eclipsaron por la lúgubre estampa de navidad que la guerra había dejado en su corazón.

Giró la cabeza en dirección al dormitorio de sus padres. No estaba. Las paredes yacían apiladas en el suelo, el techo sobre la cama y sus padres… bajo este. El silencio se apoderó de él. De su vida. Se sintió solo en un mundo enorme, lleno de odio y maldad. Y lloró. A su alrededor los gritos y el sonido de las bombas que caían hacían retumbar la ciudad, pero para él ya solo existía el silencio. Nada por muy atronador que fuese consiguió hacer vibrar su tímpano. Ya no respondía. Como tampoco lo hacia el resto de su cuerpo.

La luz del dormitorio se encendió, su madre corrió en su auxilio, «Sabía que vendría», pensó aliviado. Abrió los ojos. Estaba transpirando, las sábanas yacían húmedas bajo su cuerpo y él seguía en la cama. La miró confuso. No era ella. Aquella mujer que había corrido a su auxilio, alertada por sus gritos, no era su madre. Esta le abrazó con fuerza, apretándolo hacia su pecho, pero Ali empezó a chillar y mover con rabia sus pequeñas extremidades. Sabía que estaba dañándola, pero aun y así, seguía notando el calor del cuerpo de aquella extraña junto al suyo. No desistió a pesar de la brutalidad de su rabieta siguió abrazándolo, transmitiéndole todo su amor. Pasados unos minutos todo acabó. Ali se calmó y entonces lo recordó. Todo había sido una pesadilla. La sombra de su pasado le acechaba cada noche. El silencio volvió a presidir su corazón.

Volvía a ser navidad, las luces se reflejaban a través de las ventanas del cuarto del pequeño, pero él no las veía. Ya hacía un año de aquel fatídico día, pero gran parte de su cuerpo seguía paralizado. Había dejado de creer en aquella magia de la que tantas veces su madre le había hablado. Su infancia se había desaparecido, al igual que sus padres, bajo los escombros. Su deseo no se había cumplido y ya jamás lo haría. Se abrazó a la mujer con fuerza, pues era lo único que le quedaba, y lloró.

Cada noche, el pequeño Ali se convertía en prisionero de su propio sueño. Una pesadilla que para muchos niños hoy en día sigue siendo real. Pero él tenía la suerte de que al despertar siempre acudía ella a su angustiosa llamada. La mujer que no era su madre pero que sí que lo era. Y le calmaba ofreciéndole todo su amor.

La guerra había dejado un vacío en su corazón. Un hueco que jamás podrá rellenarse ni curarse con nada. Sus verdaderos padres habían fallecido, al igual que sus amigos y vecinos, a consecuencia de ella. Un año después seguía sintiéndose como aquella noche de navidad en la que se despertó tras el sonido de las bombas. Solo, bajo el único refugio de su manta.

La navidad volvió a dejarse caer como un bloque de acero macizo sobre su alma. La ilusión que envuelve a los demás niños no se había dejado ver en su rostro desde entonces. Una mañana su madre le levantó temprano de la cama. «No es día de colegio», pensó Ali. Pero ella lo cogió, le vistió y le llevó hasta el coche.

¿A dónde vamos, ma… —se quedó callado, no podía decir aquella palabra— Neylan?

—A un lugar mágico —le dijo su madre dibujando una hermosa sonrisa llena de amor e ilusión y cogiendo con fuerza su mano.

En ese momento el pequeño se dio cuenta de una cosa. Fuese quien fuese esa mujer, jamás lo soltaría.

Antes de llegar, Neylan le hizo ponerse una venda para darle más expectación a la sorpresa que le iba a dar a su hijo. Ali dudó, pero confió en ella. Cogido de la mano de Neylan y Murat, el hombre extraño que estaba casado con Neylan, el pequeño llegó al maravilloso sitio. Murat le ayudó a quitarse la venda. Ali apretó con fuerza los ojos, pues se le había nublado la visión por la presión de esta, y miró al frente. Su mirada volvió a iluminarse mientras levantaba poco a poco su cabeza fundiéndose esta vez sin temor en una verdadera sensación de seguridad.

Entonces lo supe. La sombra se estaba marchando de su interior y esta vez para no volver. Aquel paisaje cubierto de nieve y con un hermoso árbol de navidad en el centro estaba sanando su herida. No era el árbol en sí, si no lo que representaba para él. La historia que su padre le había contado sobre la navidad en otros lugares del mundo era cierta. Durante sus años en Siria jamás había visto un verdadero árbol de navidad, y allí estaba frente a él. Un espléndido árbol adornado con todo lujo de detalles que resplandecían gracias a la luz de su inocente alma. «La magia existe», pensó. Miró al cielo, sabía que allí había un ángel que velaba por él. El ángel que había hecho posible su deseo. Pues la verdadera magia no es cosa de reyes magos ni de ancianos barbudos vestidos de rojo que van diciendo con voz grave “jo-jo-jo”. Esta magia venía de algo mucho más enigmático y ancestral: el amor.

Levantó su mirada, primero a un lado y luego al otro. Allí estaba, junto a sus padres, dos personas que lo amaban con locura y harían cualquier cosa por él. No eran sus verdaderos padres, pero los amaba como si lo fueran.

Toda historia acaba con un final feliz, ¿No es así? La de Ali termina bien, su oscuridad se disipa de su corazón para dejar paso a la magia que todo niño debe sentir en estas fechas. Pero no todas las historias de niños como Ali acaban bien. Yo he querido contar su historia, pues yo fui su verdadera madre. Y no quisiera que ningún otro niño sufriese lo mismo. Nuestras narraciones no siempre son alegres, pues cada día que pasa se convierten en más trágicas, pero seguimos contándolas con la esperanza de hacer reflexionar a los que aún viven.

Quizás esta no sea una historia típica de navidad, pero por desgracia no todas las navidades se viven del mismo modo. Esta es la navidad vivida a través de los ojos de mi pequeño Ali, y posiblemente la de muchos otros como él. Yo solo soy un ángel que narra historias; tú, en cambio, navegas bajo el influjo de tu corazón, no permitas que otro ángel cuente una historia como la de Ali. Nosotros solo podemos contarlas, tú puedes hacer que estas nunca tengan que narrarse. ¿Sabes ya qué historia no contarás?

Fin

El poder de la lectura en la infancia III

Después de ver las anteriores entradas, donde explicábamos algunos de los beneficios y curiosidades sobre la lectura y os mostrábamos algunas recomendaciones que iban compresas de los 0 a 2 años y de los 2 a los 4, hoy esperamos satisfacer vuestras expectativas con esta tercera y última entrega.

Aquí acaba esta maravillosa y, espero, práctica serie de post sobre curiosidades y recomendaciones de lecturas para los más pequeños de la casa. En esta última entrega he querido abordar el mayor poder de todos que nos brinda la lectura: la imaginación.

¿Y qué es la imaginación?

Según la Real academia española encontramos diversas acepciones sobre el significado de imaginación:

Del lat. imaginatio, -ōnis.

1. f. Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales.

2. f. Aprensión falsa o juicio de algo que no hay en realidad o no tiene fundamento.

3. f. Imagen formada por la fantasía.

4. f. Facilidad para formar nuevas ideas, nuevos proyectos, etc.

Yo, personalmente, y mis musas que viven en ese mundo y lo conocen mejor, nos quedamos con la primera y tercera acepción.

Pero he encontrado una, aún, más adecuada que creo que puede estar más relacionada con el mundo de la literatura. En esta dice que la imaginación es la capacidad de crear mundos fantásticos íntimos y propios donde el sujeto es generalmente el protagonista y donde no existe ni límites ni restricciones de ninguna clase para el impulso de su libertad.

La imaginación infantil

Se divide en dos etapas o periodos de la niñez:

  • El primero de 0 a 6 años.

Se caracteriza por un abundante pensamiento fantástico en el niño. En esta etapa el niño no diferencia entre la realidad y la fantasía. Podría decirse que el niño vive constantemente en un mundo real y ficticio del que va entrando y saliendo sin llegar a diferenciar la barrera que separa ambos mundos. Quizás haya adultos más racionales que consideren que esta manera de experimentar el mundo no sea la adecuada para los niños, pero… pensemos en nuestra infancia. ¿Qué recuerdos te vienen de esa maravillosa etapa de cuando tenías 4, 5 o 6 años de edad? ¿A qué jugabas? ¿Quién imaginabas que eras o deseabas ser? Sí, querido adulto racional, todos hemos vivido en los mundos de yupi a esa edad, y no por eso hemos dejado de ser fuertes y maduros. Esa etapa es necesaria y, además, muy positiva para nuestra vida futura.

El desarrollo principal de la imaginación en esta etapa se consigue a través de:

—Juegos en los que la ilusión convierte en seres vivos a pedazos de trapo, de madera u otros materiales.

—La lectura de cuentos adecuados a su edad ayuda a que su imaginación se desarrolle con mayor vigor y que, por lo tanto, perdure con el paso del tiempo, ayudando así a convertirlos en pequeños/grandes creadores de historias.

  • El segundo de 6 a 10 años.

En este periodo la imaginación, aunque sigue formando una importante parte en su día a día, va tomando un carácter cada vez más simbólico y abstracto. Es decir, poco a poco sus ilusiones o imágenes simbólicas se van convirtiendo en conceptos más lógicos.

Los juegos pasan a ser más sociales y complejos y la imaginación depende de caracteres más concretos y precisos, como, por ejemplo: las reglas de un juego.

En esta etapa la lectura cobra una mayor importancia, ya que el niño aparte de escuchar, ahora podrá leer y esto le ayudará a que sus imágenes simbólicas aumenten y las vea en su mente con mayor fuerza y realismo; ayudando a crear un mayor gusto con respecto a la lectura y a encontrar en los libros una infinita diversión.

La imaginación no se enseña, se alimenta

Es cierto que no se puede enseñar, por así decirlo a imaginar, pero si se nace con dicha característica de manera innata, lo que no se debería hacer es, como por desgracia se hace en la mayoría de centros educativos, enjaularla o incluso borrarla.

¿Y qué mejor alimento que estos libros que mi compañera y amiga Carla Rubal Junco, educadora y amante de la literatura, nos recomienda para nuestros pequeños?

Recomendación de 4 a 6 años:

Esta etapa es parecida a la anterior, pues debe predominar aún la ilustración antes que el texto y debe tener un par o más de palabras nuevas para seguir aumentando el vocabulario, siendo la historia sencilla de entender para su edad.

Podemos seguir ofreciéndoles distintos formatos para que exploren los estilos que hay y puedan escoger su tipo de libro favorito.

Respecto a los temas, hay muchísimos temas en la literatura infantil para leerles y enseñarles. Todo sirve para aprender: Las emociones, la autonomía, los valores, la diversión…

He observado que a esta edad le gusta ser partícipes de las historias, pues les encanta prever lo que va a suceder y contarlo. Les gusta mucho los libros de adivinanzas, los libro-juegos, los libros con solapas, los que les permiten encontrar cosas, etc.

También podemos ver que hay algún tema que les llama mucho la atención o, incluso, les apasiona. Es entonces cuando es de gran provecho los libros de conocimiento, pues les ofrecen mucha información sobre aquello que les gusta y aprenden muchísimas cosas (Que se lo digan a unos niños de mi clase…)

Esta etapa es importante para nosotros y para ellos pues ya empiezan a aprender a leer y empieza a despertarse su amor por la lectura. Si les mostramos lo bonito que es leer, lo mucho que se disfruta y la cantidad de historias que hay para descubrir y escoger (sin obligar ni castigar) podemos tener unos amantes de la literatura infantil, como lo soy yo.

Si ese momento aún no le ha llegado no te preocupes, quizá ese amor por la lectura está hibernando y se despierta en primaria o secundaria. Todo llega, lo importante es ayudar a que se genere acercándolo a la literatura infantil de una forma lúdica y especial.

La lista de libros que hay para esta edad es muy amplia, así que os enseño aquellos libros que he trabajado y ha despertado su curiosidad:

  1. El hospital de Litera Tura, autoeditado por la escritora.

Trata la historia de una brujita que cura los libros que están enfermos, sobre todo el de Iris, el cual se ha visto afectado por la terrible enfermedad blanca. ¿Qué hará nuestra brujita? ¿Lo conseguirá curar?

 

  1. La vocecita, de la editorial Kókinos.

Trata la historia de Perico, un camaleón que se limpia su caca en un calzón viejo y roto. Ya se iba a ir cuando le habla una voz ¿Quién es? ¿Qué le dirá?

 

  1. ¡Voy a comedte! de la editorial Kókinos

Trata de un lobo que quiere comerse a unos conejitos pero ambos notan algo extraño en la voz de este. ¿Por qué hablará así de raro? ¿Lograrán escaparse del lobo?

 

  1. Donde viven los monstruos, de la editorial Alfaguara.

Trata de un niño que se va al lugar donde habitan los monstruos y le hacen el rey. Hacen una fiesta y está allí hasta que termina cansándose y tiene que volver a su cuarto.

 

  1. Camuñas, de la editorial OQO

Trata la historia de un monstruo que se quiere comer a una niña pero esta es muy lista y se las ingenia para que no lo haga ¿Cómo? Tendrás que leerlo.

 

  1. Nuna sabe leer la mente, de la editorial Birabiro.

Nuna es una niña que tiene un problema, un niño la ha insultado y no sabe por qué, por eso su madre le da unas gafas mágicas, para que pueda ver lo que piensa la gente realmente y poder tener empatía.

 

  1. La ovejita que vino a cenar, de la editorial Beascoa.

La historia trata de una ovejita que llega a la casa de un lobo muy hambriento, la cual le da muchos problemas y no consigue comérsela. ¿Qué hará al final el lobo?

 

  1. La gran fábrica de las palabras, de la editorial Tramuntana.

Es la historia de un niño enamorado en un lugar donde las palabras hay que comprarlas para poder hablar, y solo la gente rica es capaz de expresarse perfectamente. En ese lugar, hay otro niño que quiere conquistar a su enamorada. ¿Qué hará nuestro protagonista? ¿Por quién se decidirá ella?

 

  1. Yo mataré monstruos por ti, de la editorial Principal de los libros.

Trata la historia de una niña que tiene miedo a irse a dormir porque escucha a una niña monstruo y piensa que la va a sujetar del brazo y se la va a llevar a su mundo donde tendrá que luchar contra los humanos. ¿Qué hará Martina? ¿Qué sucederá al final?

 

  1. Malina pies fríos, de la editorial Pastel de luna.

Trata la historia de una niña esquimal que pesca una sandalia y decide irse a la playa para descubrir cómo es la sensación del calor, pero deberá pasar la prueba del iglú ¿Lo conseguirá?

 

Y hasta aquí la selección de libros para Educación Infantil. Hay muchísimas más joyas, y cada poco va aumentando el número, así que estoy segura de que en las librerías y bibliotecas estará tu libro esperando ser leído, por ti, con las páginas bien abiertas.

Esperamos que os haya gustado esta serie de curiosidad y recomendaciones literarias creadas con todo el amor que, tanto Carla como yo, sentimos por los seres más inocentes y hermosos: los niños.