Un único libro nos regala: cientos de lecturas y miles de emociones

Hola queridos soñadores, como ya os comenté la guarida ha dado un pequeño cambio, y se ha vuelto mucho más reflexiva y profunda que nunca.

¿Es posible que un libro que puede llegar a ser muy beneficioso para unos sea, a la vez, dañino para otros?

En el post de hoy me gustaría compartir una reflexión propia que en ocasiones mientras leía me ha venido a la cabeza. Veréis ¿cuántos de vosotros no os habéis emocionado nunca mientras leías una escena que os recordaba a alguien conocido, o bien que despertaba recuerdos dormidos en nosotros mismos?

La verdad esos son los buenos libros, los mejores diría yo. Libros que en su interior, a parte de la historia, guardan una serie de reflexiones válidas para todos. Pero… del mismo modo que nos emocionamos quizás porque despierta en nosotros una serie de recuerdos, también puede perjudicarnos por revivirlos. ¿No lo habéis sentido? Sí, sé que todos pensamos que la lectura no tiene ningún perjuicio para la salud, y mucho menos para la salud mental, pero ¿y si esa lectura remueve momentos del pasado que aún no hemos superado?

No quiero, ni mucho menos, decir que leer este tipo de libros sea malo, de hecho todo lo contrario, creo que nos ayudan a superar esos momentos. Pero sí que puede llegar a ser doloroso, y en ciertas circunstancias, en las que aún no lo hayamos superado, quizás perjudicial.

Como por ejemplo…

Libros que hablen de un aborto, muchos quizás nos emocionaríamos y sentiríamos cierta compasión por la protagonista pero… pongámonos en la piel de una lectora que lo ha sufrido hace poco. Es posible que leer este libro le ayude, ya que puede ser un libro que le albergue luz a su oscuridad, pero también puede ser que se vea obligada a dejar de leerlo por el intenso dolor que le provoca dicho recuerdo. Otro ejemplo, este mucho más común seguramente para todos: una pérdida, hoy en día casi en todos los libros se habla de una, le da emoción y profundidad a la historia. Yo soy de las que creen que la muerte no es para nada el final, así que no creo que sea algo negativo, y si lo trato en mis libros procuro reflejar ese lado positivo que puede dejar en los seres queridos dicha pérdida. Nosotros, los que nos quedamos en la tierra, realmente no perdemos nada, sino que durante todo el tiempo compartido con dicha persona hemos ganado mucho más de lo que nos imaginamos. Pues bien, quizás para alguien que recientemente haya sufrido en sus propias carnes una muerte cercana esta la lectura, en la que el protagonista sufre una pérdida similar, pueda causarle un dolor tan grande que tenga que parar de leer. Y no digo que el libro sea malo, ni esté mal escrito, de hecho cuando nos sentimos tan reflejados en ese personaje es porque está narrado de una forma muy verosímil, vamos que el autor a dado en el clavo al reflejar la escena.

Hace poco me pasó con un libro, era un libro que me estaba leyendo con la idea de documentarme para mi próximo proyecto de escritura, pero cuando me di cuenta estaba inmersa en la historia de un personaje que sufría una situación que me recordaba demasiado y con todo lujo de detalles a una parte dolorosa de mi vida. Por supuesto, no es culpa del autor, él puede narrar todo lo que desee en su libro, pero en esta pequeña y modesta reflexión podemos ver que lo que para unos puede ser muy beneficioso para otros puede llegar a ser, en las circunstancias más extremas, dañino. Es más, mientras leía este libro me sorprendió lo bien que describía cierta escena pero, aunque ya han pasado muchos años, no me siento aún a día de hoy capaz de leer ciertas cosas, de revivir quizás ciertos momentos, no solo por dolor, sino por el temor que dichas emociones, sensaciones y recuerdos puedan causar en mi mente, llegando incluso a querer volver a vivir dicha situación. No lo creo, pero nunca sabes por donde puede salir nuestra mente, así que por si acaso esperaré unos años más para leer este libro del que os he hablado.

Como veis la lectura llega a ser mucho más compleja y profunda de lo que quizás muchos se imaginan, es algo maravilloso visto de este modo, ya que una historia nos puede producir ciertos cambios psicológicos, de tal modo que al acabar un libro no seremos la misma persona que antes de leerlo, y eso es algo que me fascina. Con cada libro cambiamos, evolucionamos, crecemos, aprendemos y, aunque a los lectores apasionados y divulgadores de la lectura no nos guste oír esto, también es posible perjudicarnos.


Esta reflexión no pretende hacer que dejes de leer, o que dejes de leer libros en los que personalmente te sientas identificado, si consigues hacerlo es porque estas totalmente curado, por así decirlo, te sientes seguro de ti mismo y leerlo te ayudará a consolidar este estado. Pero también hemos de tener en cuenta que no todos estamos nos encontramos en esta misma situación. Quizás lo ideal antes de elegir un libro es conocernos a nosotros mismo, conocer en qué momento de la vida nos encontramos y qué esperamos obtener con esta lectura, de este modo, todo lo que leamos será beneficioso y nos ayudará a seguir creciendo como personas.

Un buen lema quizás seria:

Conócete, lee y sigue conociéndote.

Con este post no quiero decir que no podamos sufrir ante una situación dolorosa de la historia, está claro que sí, y eso es lo que más me engancha de los libros. Me encanta sufrir por amor, por una pérdida, por un personaje… Suena un poco cruel pero esto significa que nos ha llegado tanto que hasta podemos sentir justo lo que él siente en ese momento. Pero siempre separando ese sufrimiento de nuestra propia integridad física y psíquica. Es decir, siempre y cuando ese sufrimiento se quede solo en esas páginas.

El próximo post será también una reflexión, muy relacionada con esta, pero esta vez bajo el punto de vista del escritor a la hora de hablar de ciertos temas. ¡Os espero!

Si os ha gustado me encantaría que compartieseis vuestra opinión y si habéis sentido alguna vez algo parecido a lo que intento explicar, de la mejor manera que sé, en este articulo.

Gracias por leerme y, sobre todo, continuad, por muy pesado e imposible que parezca, persiguiendo vuestros sueños. Veréis cómo el día que menos os lo esperéis se cumplirán. 

Publicado en Post y etiquetado , , , .

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *